Las pianistas Marekhi Kotetishvili e Iliana Ross, residentes en Vitoria, crean un dúo para interpretar música con un estilo actual
«Nos interesa la música clásica histórica en general y la contemporánea de Europa y América. Queremos actualizar al siglo XXI la música más antigua, desde nuestros criterios estéticos». Así definen su proyecto, un dúo de dos pianos, la georgiana Marekhi Kotetishvili (Tbilisi, 1968) y la cubana Iliana Ross (La Habana, 1976), ambas residentes en la capital alavesa. «Marekhi viene de la cultura europea, de un lugar que es bisagra con Asia, y yo, de otro lugar del mundo. Y nos complementamos», apunta la pianista caribeña.
Dentro de las posibilidades de repertorio, ambas estudian diferentes obras, desde composiciones de Bach, Piazzolla o Strauss a creaciones de Montsalvatge, de autores de Georgia o un danzón firmado por Aaron Copland. «Otra forma de acercarnos a este repertorio es ver la forma de tocar con dos pianos piezas de violín y piano», con lo que se pueden lograr versiones muy especiales. «En cada época o estilo, investigamos el ritmo, los tempos y la sonoridad», para buscar interpretaciones personales.
Escuela rusa
Marekhi Kotetishvili comenta que «juntar dos pianistas profesionales es algo diferente. Aunque procedemos ambas de la escuela rusa, hemos seguido caminos distintos. A mí, por ejemplo, me gusta mucho el jazz, pero tengo formación clásica». Ross, por su parte, señala que su «forma de tocar se acerca a la escuela francesa, pero luego juntamos la musicalidad y entendemos las piezas de la misma manera, nos acercamos a la partitura igual». En resumen, «se trata de hacerlo creativo, pero muy juntas. Aquí la técnica es básica, porque sin esa forma ya no suena a Bach».
Y es que para preparar el ‘Concierto para dos pianos en Do Mayor BWV 1061’ de Johann Sebastian Bach, las dos intérpretes han trabajado con la idea de actualizar la obra, a la que han dotado de un tempo más rápido. Aunque reconocen que «hemos tenido la ventaja de que con su genialidad, es un autor que siempre resulta moderno, implica una serie de dificultades técnicas, más evidentes en el caso de trinos o pasajes», ejemplifican las dos intérpretes.
También han trabajado con la concepción del tango de Astor Piazzolla, han escuchado diferentes grabaciones «y así desarrollar nuestra versión». Así, ‘El gran tango’ adquiere unos matices de personalidad en absoluto reñidos con el rigor interpretativo.
Pero ambas pianistas matizan que, en el caso de las obras contemporáneas, «estamos más guiadas por el sentido consonant que por la disonancia. La idea es plasmar una belleza, una estética que podríamos denominar ‘romántica’».
Un camino largo
Esto se refleja también en otras obras que encajan también con la definición, como el vals ‘Cuentos de los bosques de Viena’, de Johann Strauss, que también incluyeron en su concierto en el aula magna del conservatorio vitoriano Jesús Guridi la pasada primavera. Después de haber demostrado allí musicalidad, gusto, técnica, sonoridad y sentimiento, Ross y Kotetishvili se plantean un camino «a largo plazo», para desarrollar un proyecto a la vez riguroso y original.
Marehki Kotetishvili desarrolla su labor como profesora de piano y asignaturas teóricas y es pianista instrumentista en Vitoria, lo mismo que su compañera Iliana Ross.