Marekhi Kotetishvili
Nacida en Tbilisi, en el seno de una familia de la alta aristocracia georgiana, comienza sus estudios de piano a la edad de 4 años.
Alumna del prestigioso compositor Zuljan Tsintsadze y bajo la tutela del cantante de ópera Nodar Andguladze de quienes recibió una gran influencia musical, la pianista Marekhi Kotetishvili ha vivido una vida dedicada al piano.”.
Biografía
Con 8 años, en el Grado Elemental, tocaba las Sonatas de Mozart y era capaz de componer pequeñas piezas. A la edad de 12 fue seleccionada como pianista acompañante de la Compañía de Teatro Georgiana en Azerbaiyán durante un año. En esa misma época, Marekhi participó en el Festival de Música Clásica de Azerbaiyán y tocó en la televisón de Bakú.
En el Grado Medio, estudió de la mano de la prestigiosa profesora Zeinab Baliashvili y participó en el Concurso Nacional de Georgia obteniendo el primer premio.
Realiza el Grado Superior, en el Instituto Pedagógico de Arte de la Facultad de Piano en Tbilisi, compaginando estos estudios con la composición de piezas musicales tutorizada por el archiconocido compositor Sultan Tsintsadze con el que estudió durante dos años. Además, tuvo otros profesores de renombre como Neli Gachechiladze y el cantante de ópera Nodar Andguladze.
Al acabar sus estudios con honores, comenzó a trabajar en la Escuela Estatal de Tsibilisi en el conservatorio de Grado Medio. Además ha sido compositora, arreglista y pianista en teatros de Georgia y en programas de la televisión georgiana.
En el año 2002, llega a España con su familia y se instala aquí como pianista y profesora de piano obteniendo grandes éxitos con sus alumnos.
Más sobre mi
- Con 8 años, en el Grado Elemental, tocaba las Sonatas de Mozart y era capaz de componer pequeñas piezas.
- En el Grado Medio, estudió de la mano de la prestigiosa profesora Zeinab Baliashvili.
Realiza el Grado Superior, en el Instituto Pedagógico de Arte de la Facultad de Piano en Tbilisi
composición de piezas musicales tutorizada por el archiconocido compositor Sultan Tsintsadze con el que estudió durante dos años
Además, tuvo otros profesores de renombre como Neli Gachechiladze y el cantante de ópera Nodar Andguladze.
Mis Alumnos
Cuando tenía 9 años, me apunté a una academia de música, donde empecé tanto clases de piano como de solfeo. Y desde entonces, Marekhi fue mi profesora de piano, hasta los 18 años, que me fui a estudiar fuera de Vitoria.
Considero que la formación musical me ha servido a nivel cognitivo en ciertos aspectos. Por un lado, ha estimulado mis sentidos, especialmente el oído, lo que ayudaba, entre otras cosas, a procesar mas rápido el habla de otros idiomas. Por otro lado, ha mejorado mi capacidad de concentración y memoria, que son clave tanto en los estudios como en el día a día.
Además, como ocurre con otras actividades extracurriculares, tocar un instrumento, hace que despejes tu mente por un momento y te permite centrarte al 100% en ello. .
He hecho importantes progresos con el piano con su método. Agradezco su paciencia y el esfuerzo que tiene conmigo.
Practico a diario para no olvidar lo aprendido y espero poder seguir asistiendo a sus clases.
Con ella me relajo y me desestreso. En estos seis años me ha visto crecer y mejorar y me alegro mucho de que sea mi profesora de piano y de haberle conocido. Me encanta su método de enseñanza.
Mi opinión sobre Marekhi Kotetishvili, mi profesora de piano durante los dos últimos años, es la gran aportación que me ha hecho, no sólo desde el punto de vista técnico y musical con su característica metodología, sino también la aportación a nivel personal, permitiendo que te sientas motivado y totalmente identificado con la labor que estás realizando.
Indicar que en mi caso concreto, durante 35 años, no había tocado el piano y gracias a ella he vuelto a recuperar las ganas y la ilusión por seguir tocando.
Estos últimos 4 meses en los que he empezado a recibir clases de música, han provocado un cambio positivo en los demás aspectos del estudio que he podido observar en mi nivel de concentración, es decir, con Marekhi Kotetishvili he aprendido a mantener la concentración durante más tiempo y además de fijarme en los detalles.
Aparte de las clases, le podía consultar cualquier duda sobre mi situación académica y social, dándome útiles consejos. Te hace sentir relajada, optimista y con más seguridad.
La mejoría por tanto se ha reflejado en mis resultados académicos, pasando de una difícil situación a superar el curso con todo aprobado. En mi caso 1º de la ESO.